Fundamentos de sanidad en aves
Enfermedad de Newcastle
Enfermedad vírica que afecta a muchas especies de aves, domésticas y salvajes, siendo las gallinas las aves más susceptibles y los patos y gansos las menos. Es producida por un virus de la familia Paramyxoviridae, género Rubulavirus, sensible a éter, formalina, fenol y pH ácido, que sobrevive durante largos períodos a temperatura ambiente, especialmente en heces. Se transmite por contacto directo con las secreciones de las aves infectadas, especialmente las heces, y comida, agua, instrumentos, locales, vestimentas humanas, etc., contaminados. El virus es transmitido durante el período de incubación y por un período limitado durante la convalecencia.
La sintomatología aparece tras un período de incubación de 4-6 días, con signos respiratorios y nerviosos, como jadeo y tos, acompañados de alas caídas, animales que arrastran las patas, cabeza y cuellos torcidos, desplazamientos en círculos, depresión, inapetencia, parálisis completa. Se observa además interrupción parcial o completa de la producción de huevos y cuando se realiza la puesta los huevos aparecen deformados, con cáscara rugosa y fina y que contienen albúmina acuosa. Otros síntomas son diarrea verde acuosa y edemas en torno a los ojos y el cuello.
Se puede realizar un diagnóstico lesional con bajo margen del error, ya que la enfermedad de Newcastle no produce lesiones patognómicas macroscópicas, pero se deben examinar varias aves para realizar un diagnóstico asertivo, y en cualquier caso para el diagnóstico final se debe esperar el aislamiento del virus y su identificación en laboratorio. Las lesiones más características son edema del tejido intersticial o peritraqueal del cuello, especialmente cerca de la entrada torácica, congestión y algunas veces hemorragias en la mucosa traqueal, petequia y pequeñas equimosis en la mucosa del proventrículo, concentradas alrededor de los orificios de las glándulas mucosas, edema, hemorragias, necrosis o ulceraciones del tejido linfoide en la mucosa de la pared intestinal, edema, hemorragias o degeneración de los ovarios
El diagnóstico diferencial se debe realizar siempre frente a Cólera aviar (pasterelosis aviar), Influenza aviar, Laringotraqueítis, forma diftética de la Viruela aviar, Psitacosis, Micoplasmosis y Bronquitis infecciosa
No hay tratamiento. Se realiza profilaxis sanitaria, basada en el aislamiento estricto de los focos, destrucción de todas las aves infectadas y expuestas a la infección, limpieza y desinfección a fondo de los locales, destrucción adecuada de las aves muertas, respetando un plazo de 21 días antes de la repoblación, controles de movimientos de aves.
Se realiza profilaxis médica, con vacunas con virus vivo y/o en emulsión oleosa que puede reducir sensiblemente las pérdidas en las explotaciones avícolas. Se administran cepas activas B1 y La Sota en agua potable o por aspersión. Pueden ser administradas por vía intranasal o intraocular. Los pollitos en buen estado pueden ser vacunados desde el 1-4 día de vida, pero la eficacia de la vacunación aumenta si se espera hasta la segunda o tercera semana.
Influenza aviar altamente patógena
Enfermedad virica altamente contagiosa que afecta a las aves, principalmente gallinas y pavos, producida por un virus de la familia Orthomyxoviridae, género Influenzavirus tipos A, B. Hasta la fecha todos los microorganismos altamente patógenos aislados han sido virus A de influenza de los subtipos H5 y H7. El agente causal se inactiva en presencia de pH ácido, por agentes oxidantes, formalina y compuestos de yodo. Persiste durante mucho tiempo en los tejidos, heces y agua. Se transmite por contacto directo con secreciones de aves infectadas, especialmente heces, alimentos, agua, equipo y ropa contaminados.
La clínica aparece tras el período de incubación, de 3 a 5 días, observandose depresión severa, inapetencia, marcada disminución de la producción de huevos, edema facial con crestas y barbillas tumefactas y cianóticas, hemorragias petequiales en las superficies de las membranas internas. Aparecen muertes súbitas, con tasas de mortalidad de hasta el 100%.
Se debe realizar el diagnóstico diferencial con cólera aviar agudo, forma velogénica de la enfermedad de Newcastle y otras enfermedades respiratorias, especialmente laringotraqueítis.
No existe tratamiento. La profilaxis sanitaria se basa en evitar el contacto de aves de corral con aves salvajes, en particular acuáticas y mantener el control de los animales uqe entran en la explotación y el de movimientos, utilizando métodos adecuados de limpieza y desinfección. Cuando aparece un foco se debe proceder al sacrificio de todas las aves, eliminación de las canales y todos los productos animales, posterior limpieza y desinfección, esperando al menos 21 días para repoblar.
En cuanto a la profilaxis médica, en el pasado se consideraba contraproducente vacunar contra el virus altamente patógeno de la influenza aviar ya que algunos individuos vacunados pueden infectarse y eliminar virus virulentos. Sin embargo, en los recientes focos de Pakistán y México se utilizaron vacunas inactivadas para luchar rápidamente contra la propagación de la enfermedad.
Salmonelosis aviar
En la actualidad se agrupan bajo esta denominación a una serie de infecciones entéricas de las aves, provocadas por bacterias del género Salmonella, que incluyen la Pullorosis, la Tifoidea o Tifus Aviar que afecta con preferencia a las ponedoras, y las Paratifosis o Infecciones Paratifoideas, que tienen mayor incidencia en pollitos y pollos de carne. Todas ellas tienen en común la infección intestinal, aunque la infección puede afectar a órganos anexos, como el hígado en la Tifoidea, o las articulaciones de las patas, la cámara anterior del ojo y el Sistema Nervioso Central, en las Paratifosis.
Las especies del genero Salmonella que provocan la enfermedad son:
- Pullorosis: S. enteritidis serovar gallinarum-pullorum biovar pulIorum. Afecta a los pollitos
- Tifoidea: S. enteritidis serovar gallinarum-pullorum biovar gallinarum. Afecta a adultos.
- Paratifosis: producida por cualquier otra especie de salmonella, entre ellas S. enteritidis, S. typhimurium, S. arizonae, S. thompson, S. anatum y otras. Puede afectar al hombre.
El problema fundamental actualmente radica en las paratifosis ya que S. enteritidis serovar gallinarum-pullorum está prácticamente controlado. La importancia es por salud pública, ya que existen muchos animales portadores que pueden provocar la aparición de brotes agudos.
La enfermedad producida por el serovar gallinarum-pullorum en los pollos es de transmisión vertical y las lesiones son muy graves. Las muertes embrionarias o en cáscara pueden suponer hasta el 20% y los animales infectados por contagio horizontal (picoteo de heces) mueren a las dos semanas siguientes a la infección, después de un proceso febril con sudoración y diarrea pertinaz, es característica la formación de una bola blanca y de aspecto yesoso en la cloaca.
Otra especie de salmonella en los pollos produce síntomatología a partir del 4-6 día, con fiebre, somnolencia, conjuntivitis y apnea si el contagio es vía aerógena. Puede haber muertes embrionarias en tasas del 2-5% por penetraciones accidentales a través del óvulo, aunque el contagio es a través de la cáscara en la mayor parte de los casos.
En los adultos el serovar gallinarum-pullorum provoca fiebre, cresta cianótica, fuerte diarrea y disminución de la producción. La enfermedad por otra especie de salmonella no provoca apenas síntomatología a no ser que sea por una especie o serovar muy invasivo, ya que en general los adultos son bastante resistentes.
El tratamiento se basa en la administración de gentamicina o sulfamidas si no es el serovar gallinarum-pullorum, que es lo más frecuente. Si aparece este serovar, lo mejor es eliminar los lotes afectados. La inmunoprofilaxis está en desarrollo. Como profilaxis médica habrá que tener en cuenta no mezclar los animales, evitar la contaminación fecal de alimentos y agua y evitar el estrés de los animales en lo posible.
Enfermedad de Gumboro (Bursitis infecciosa)
Enfermedad vírica causada por el género Birnavirus, que pertenece a la familia de los Reovirus, afectando a pollitos de gallina doméstica entre 3 y5 semanas de vida, y caracterizada clínicamente por un proceso agudo con apatía, anorexia y diarrea. Entre las lesiones se encuentran hemorragias musculares, trastornos renales y lesión inflamatoria de la Bolsa de Fabricio. Los broilers son menos sensibles. El virus se elimina por heces desde el día siguiente a la infección, por lo que el contagio puede ser directo por picoteo de heces contaminadas o indirecto por contacto con camas, alimentos, etc.
Es importante la cronología de los síntomas. Al principio de la infección aparecen animales con diarrea y apatía, a partir del 2º día hay aproximadamente un 2% de bajas, que aumentan al 3º y 4º día. La diarrea desaparece a partir del 6º día, y los animales se pueden recuperar, perdiendo la bolsa de fabricio, lo cual no afecta a la producción.
La lucha se basa en la inmunoprofilaxis con vacunas con cepas Winterfield (atenauada), Lukert (intermedia) o con cepas calientes (son cepas prácticamente iguales a las cepas de campo). La pauta varía en función de si son pollos de carne o gallinas ponedoras y el tipo de cepa contra la que se quiere vacunar:
Pollos de carne:
- Frente a cepas “normales”: vacunación a los 10-15 días de vida con cepas winterfield.
- Frente a cepas más patógenas: vacunación el primer día de vida, vía oral, según gravedad del brote con cepas Winterfield o Lukert. Revacunación con cepas lukert 11 días después.
Ponedoras:
- Frente a cepas normales: primera dosis con cepa winterfield a los 7 días y revacunación a los 20 días con cepa winterfield o lukert, según gravedad del brote.
- Frente a cepas más patógenas: primera dosis con winterfield el primer día, segunda dosis con lukert el 7º día, y tercera dosis con lukert el día 14º.
Enfermedad de Marek
Enfermedad infecciosa de tipo linfoproliferativo causada por un herpesvirus, con una forma clínica clásica de neuropatía periférica y una forma clínica tumoral aguda o linfomatósica.
En la mayoría de los casos la afección se presenta en los nervios ciáticos, provocando cierto grado de parálisis de las patas y alas. En casos avanzados se observa a los animales caídos con una pata estirada hacia adelante y la otra hacia atrás, y una de las alas caídas, como tratando de apoyarse en ella. También se pueden observar tumores en el hígado, pulmones, riñones, ovarios, ojos y en otros órganos. Puede aparecer sintomatología ocular, y se observa la pupila irregular, sin ningún tipo de respuesta a estímulos.
La transmisión del virus ocurre principalmente a través de las escamas que se desprenden de la raíz de las plumas y que son transportadas por el viento y ser inspiradas por las aves. El virus es muy resistente y puede permanecer en el medio y en las naves.
Actualmente no se conoce ningún tratamiento y el control se basa en la vacunación subcutánea detrás de la cabeza de todas las aves, con dosis de 0’2 ml en las primeras 24 horas de vida y revacunación a los 14-20 días. Se utilizan tres tipos de cepas para fabricar las vacunas, normalmente con 2 cepas, una de ellas siempre del herpesvirus-pavo (HPV-pavo).
Síndrome respiratorio: CRD y Bronquitis infecciosa
Enfermedad crónica respiratoria (CRD)
Es una enfermedad infecciosa de las aves (pollos, gallinas y pavos), también conocida como Micoplasmosis Aviar, y producida por Mycoplasma gallisepticum. Se han aislado varias especies de Mycoplasma que pueden afectar a las aves, entre ellas M. gallisepticum, M. meleagridís y M. synoviae, todas patógenos importantes de las aves. La infección por Mycoplasma gallisepticum se conoce comúnmente como Enfermedad Respiratoria Crónica en los pollos y como sinusitis infecciosa en los pavos. Afecta fundamentalmente a animales entre 2 y 7 semanas de vida.
Es más frecuente a la aparición de la enfermedad después de períodos de estrés por malas condiciones de manejo y ambientales, sobre todo temperatura. También se puede asociar a la presencia de infecciones secundarias principalmente por E. Coli, Estafilococos, Estreptococos, Pseudomonas y Proteus, dando de esta forma origen a un cuadro complicado que se ha denominado Enfermedad Respiratoria Crónica Complicada (E.R.C.C.).
El contagio es principalmente directo por eliminación del agente en tos y estornudos, el indirecto también puede ocurrir pero el agente es muy poco resistente en el medio. El contagio vertical de los huevos suele ocurrir al principio de la infección de la gallina.
Los primeros síntomas son respiratorios, con tos estornudos y serosidades en fosas nasales, no muy intensos y que conforme avanza la enfermedad van aumentando. La serosidad nasal se vuelve más densa y además aparecen inflamación de senos nasales y paraorbitales, procesos traqueales, disminución de peso, cresta cianótica y diarrea blanquecina.
El tratamiento con antibióticos se realiza a base de macrólidos vía oral, aunque es muy caro y lento. Se pueden utilizar tratamientos preventivos con la mitad de la dosis curativa en situaciones de estrés. La inmunoprofilaxis no se recomienda porque no hay cepas que den buenos resultados. Los mejores resultados se obtienen con profilaxis sanitaria y eliminación de animales afectados.
Bronquitis infecciosa
Enfermedad vírica que afecta únicamente a gallina doméstica, a cualquier edad, producida por un coronavirus. Es una enfermedad respiratoria de evolución aguda, caracterizada por tos, boqueo y secreción nasal. La enfermedad se transmite fácilmente por medio del aire y cualquier otro medio mecánico. La bronquitis generalmente afecta a todo un lote de aves en forma simultánea, completando su curso respiratorio en 10-15 días.
En la clínica se pueden observar ruidos respiratorios, tanto en aves jóvenes como en adultas, incluyendo jadeos, estertores, tos, secreción nasal y ojos llorosos.
No existe un tratamiento específico y una vez que se presenta es difícil de controlar. El sistema de control más empleado es la inmunoprofilaxis con vacunas administradas el primer día mediante aerosoles y revacunaciones a la 2ª y 12ª semana. Ante un brote se recomienda vacunar con vacunas de cepas inactivadas y revacunación a las 16-20 semanas.
Fuentes:
Luis Ardila, 1999. Enfermedades de gallinas ponedoras. www.engormix.com
Cubero Pablo, M.J. León Vizcaíno, Luis, 1998. Enfermedades de los animales
Ailleo, S.E. 2000. Manual Merck de Veterinaira,
H.J. Barnes, C.W. Beard, W.H. Reid, H.W. Yoder, 1991 (9ª Ed.). Diseases of poultry.
Ritchie, Harrison and Harrison, 1994. Avian Medicine: principles and application.
